El martillo cae para quien peleó
Los jefes de incursión sueltan tesoros por los que merece la pena pelear, así que metimos esa pelea dentro del sistema: el botín sale a subasta y solo quienes pelearon de verdad pueden levantar la mano.
Cómo funciona
Cuando el jefe cae, su botín pasa bajo el martillo entre los combatientes con derecho, y las pujas van en adena, la moneda que todo el mundo gana jugando. El premio acaba en manos de alguien que estuvo en la pelea, a un precio que fijan los propios participantes.
El derecho se gana peleando
Para pujar hace falta haber aportado, y esa aportación es el daño que tu canal de mando causó de verdad en esa pelea, con un requisito extra de antigüedad en el clan para que meterse en uno la noche del jefe no sirva de nada. Estar cerca mirando es ser espectador; la subasta nota la diferencia.
Las Honor Marks no son fichas
Las Honor Marks que ganas en el esfuerzo de guerra son una moneda de recompensa aparte, con tope semanal y gasto en otro sitio; nunca son la moneda de las pujas. La adena puja, las Marks recompensan, y las dos jamás se mezclan.